Cómo reducir la ansiedad ante el parto: una pizca de humor y una dosis de sabiduría
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Dar a luz puede ser como prepararse para escalar el Everest sin la garantía de un sherpa. Es normal sentir una mezcla de emoción y ansiedad a medida que se acerca el gran día. Sin embargo, hay maneras de reducir la ansiedad del parto, convirtiendo esos nervios en una experiencia más serena. Aquí te explicamos cómo puedes controlar esos nervios con un poco de humor y una pizca de sabiduría.

Cantando:
Muchas mujeres encuentran que gritar, cantar y vociferar tiene un efecto relajante. Si logras canalizar tu energía en una canción, es más una celebración que un ataque de ira. Aunque, si eres como yo, un ataque de ira es justo lo que el gótico necesita. Esto te distrae, practica canciones de cuna y canciones familiares, serenatas para papá, y también ayuda a fortalecer músculos que normalmente no se utilizan lo suficiente.

Diario:
La mejor manera de gestionar las emociones, científicamente comprobada, es escribir un diario. No hace falta decir más.

Expresión artística:
Pintura, baile, crochet, carpintería, bordado, fotografía, taxidermia, brujería. El mundo es tuyo. Deja que tu mente nublada y embarazada cree algo realmente extraordinario.

Aprendiendo:
Escucha a las mujeres hablar de sus experiencias, buenas, malas y otras. Busca un sherpa sencillo, original y sensato. Normalmente prefiero a alguien más gruñón que optimista; suelen estar mejor informados sobre los riesgos. Cuanto más sabes, menos miedo tienes, por lo general. Asistir a clases de preparación al parto puede desmitificar el proceso. Estas clases abarcan todo, desde las etapas del parto hasta las opciones para aliviar el dolor. Es como una alerta de spoiler sobre el parto, ¿y a quién no le gustan los spoilers?

Conviértete en un recluso: literalmente, quédate en casa.
Limita y filtra toda la información que te llega. La vida diaria es un caos de influencias que se abalanzan sobre tus emociones para que compres cosas. Evítalas a toda costa. Esto incluye evitar a cualquiera que comparta historias médicas aterradoras o alarme sobre el peligro que corren los desconocidos.

Sensaciones internas:
Trabaja en distinguir entre susurros intuitivos, súplicas emocionales o alertas físicas. Todas estas te dirán con intensidad qué hacer para que el bebé salga de ti sanamente. Escúchalas.

Practica técnicas de respiración: inhala calma, exhala pánico
Respirar puede parecer tan básico como, bueno, respirar. Pero dominar ciertas técnicas de respiración puede ser crucial. Técnicas como Lamaze o la respiración abdominal profunda ayudan a mantener la calma y pueden controlar el dolor mejor que una epidural mal colocada.

Recorrido por el campo de batalla: Visita la sala de maternidad
Visita la sala de maternidad donde planeas dar a luz. Saber dónde aparcarás el coche, por qué puerta entrarás y dónde guardan el hielo puede reducir la ansiedad al familiarizarte con lo desconocido. Es como buscar las mejores rutas de escape en una fiesta, por si acaso. En 2023 canté con el Coro Masculino Prism en el partido de los Tigres de Detroit. La primera vez llovió, pero hice el viaje antes de volver a casa. En mi segundo viaje, tuve mucho menos miedo simplemente porque sabía lo confuso que puede ser el centro de Detroit en esa zona.

Hablemos de ello: converse con los proveedores de atención médica
Siéntate (o recuéstate) con tu médico o matrona para hablar de tus miedos. Ellos han visto más acción que un doble de riesgo experimentado y pueden darte tranquilidad adaptada a tus preocupaciones. Recuerda, no hay preguntas tontas, excepto quizás: "¿Podemos quedárnoslo si es bonito?".

Crea un plan de parto: pero mantenlo flexible
Elaborar un plan de parto te da una sensación de control. Es como planificar un itinerario de vacaciones: no todo saldrá según lo previsto, pero es bueno tener un esquema. Solo recuerda que, como todo buen plan, debe ser flexible; piensa en un instructor de yoga, no en un sargento de instrucción.

Conéctese con los demás: la unión hace la fuerza
Unirse a un grupo de apoyo o conectar con amigas que han pasado por el parto puede brindar consuelo. Es como unirse a una secta, pero lo único que se venera es la paz mental y las experiencias compartidas.

Manténgase físicamente activo: camine o camine como un pato
Hacer ejercicio regularmente, apropiado para el embarazo, puede mejorar tu estado de ánimo y tu sueño. Ya sea yoga prenatal o simplemente una caminata suave, mantenerse activa puede ayudarte a controlar la ansiedad. Piensa en ello como un entrenamiento para cuando tengas que perseguir a un niño pequeño por la casa.
Al integrar estas estrategias, podrás afrontar el parto con más confianza y menos ansiedad. Recuerda que es normal tener momentos de miedo, pero con preparación y apoyo, puedes convertirlos en una parte más de la aventura de la paternidad.