Compatibilidad de lubricantes a base de aceite: una guía completa
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Los materiales tienen estructuras químicas variables, que reaccionan de forma distinta al exponerse a otras sustancias. Los lubricantes a base de aceite, que suelen contener hidrocarburos, pueden interactuar con otros materiales, ya sea química o físicamente, lo que genera compatibilidad o incompatibilidad.
Compatible con:
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La mayoría de los metales: Las moléculas de los lubricantes a base de aceite crean una capa protectora sobre las superficies metálicas que evita la oxidación y reduce el desgaste.
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Vidrio: La naturaleza no reactiva del vidrio significa que no interactúa químicamente con los lubricantes a base de aceite.
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Cerámica: al igual que el vidrio, la cerámica es mayoritariamente inerte, lo que permite la compatibilidad con lubricantes a base de aceite.
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Plásticos termoestables: Una vez fraguados, su estructura química es estable y generalmente no reactiva. Esto los hace más resistentes a disolventes y aceites.
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Algunos materiales termoplásticos (PE y PP): Estos plásticos tienen una estructura que no se descompone fácilmente cuando entra en contacto con aceites.
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La mayoría de los elastómeros: Su elasticidad, combinada con su composición química, suele tolerar y absorber aceites sin degradarse. Sin embargo, las formulaciones específicas pueden reaccionar de forma diferente.
No compatible con:
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Látex: Los lubricantes a base de aceite pueden descomponer las proteínas del látex, debilitando su estructura y haciéndolo más propenso a romperse. Esto puede comprometer la eficacia de productos de látex como los condones.
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Poliuretano: Algunos tipos de poliuretano tienen enlaces éster que pueden romperse en presencia de aceite, lo que provoca la degradación del material.
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Poliisopreno: Es una versión sintética del caucho natural. El aceite puede alterar su estructura molecular, reduciendo su resistencia y elasticidad.
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Plásticos y cauchos blandos: Las moléculas de los aceites pueden penetrar la matriz de estos materiales, provocando que se hinchen, se ablanden o se degraden con el tiempo.
Por qué es importante la compatibilidad:
La compatibilidad garantiza que los materiales mantengan su integridad estructural y rendimiento a lo largo del tiempo. Cuando los materiales se degradan debido a la incompatibilidad, pueden dejar de funcionar según lo previsto, lo que genera ineficiencias o incluso situaciones peligrosas, especialmente en aplicaciones críticas como dispositivos médicos o equipos de seguridad.
Conclusión:
Comprender la compatibilidad de los lubricantes a base de aceite con diversos materiales es fundamental para garantizar la seguridad y el funcionamiento. Priorice siempre las recomendaciones del fabricante y, en caso de duda, una prueba puntual o una consulta pueden ayudar a mitigar los riesgos.