Bisexualidad y monogamia: desmintiendo los mitos
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A diferencia de muchos de mis artículos durante el Mes del Orgullo, este no es un análisis profundo y extenso. El tema es sencillo, o bisexual, según el caso. Las personas bisexuales no son más promiscuas, deshonestas ni poco fiables que las personas heterosexuales u homosexuales. Simplemente tienen más opciones que el resto de nosotros. Exploremos por qué se cree que las personas bisexuales no pueden mantener la monogamia y por qué se equivocan.
¿Por qué las personas bisexuales tienen mala reputación?
Primero, abordemos los conceptos erróneos. La bisexualidad suele tener mala fama debido a malentendidos y estereotipos. Pero esta es la verdad:
La bisexualidad situacional no es un truco
Elegir una pareja de un género específico no invalida la bisexualidad. No es una fase ni una estratagema: es una orientación genuina.
La bisexualidad y el poliamor no están relacionados
Que alguien sea bisexual no significa que sea inherentemente más propenso al poliamor. La bisexualidad se trata de la atracción hacia más de un género, no del número de parejas que se desean.
La mayoría de las relaciones "monógamas" incluyen sexo fuera del matrimonio
Es importante destacar que la infidelidad no es exclusiva de las personas bisexuales. Muchas relaciones supuestamente monógamas experimentan casos de infidelidad, independientemente de la orientación sexual.
La pareja a la que le gusta tu onda
¿Alguna vez has conocido a una pareja que parecía estar muy interesada en ti? Es muy probable que uno de ellos sea bisexual. No significa que busquen engañarte; simplemente son de mente abierta y aprecian la buena compañía.
La monogamia es difícil para todos
Mantener una relación monógama puede ser un desafío para cualquiera, independientemente de su orientación sexual. No se trata de ser bisexual; se trata de ser humano.
Envolver
La idea de que las personas bisexuales no pueden mantener relaciones monógamas es un mito. La bisexualidad no conlleva una incapacidad inherente para comprometerse. Es hora de superar estos estereotipos y reconocer que la fidelidad es una elección personal, no dictada por la sexualidad.