Sexo anal: 5 preocupaciones principales y cómo abordarlas: sangre, dolor, flacidez, rigidez, resistencia
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El sexo anal, como cualquier actividad sexual, puede conllevar riesgos e inquietudes. Si bien algunas personas lo disfrutan como parte habitual de su rutina íntima, otras pueden abordarlo con aprensión o miedo. Este artículo abordará las cinco principales inquietudes relacionadas con el sexo anal, ofreciendo soluciones y consejos para garantizar que la experiencia sea lo más segura y placentera posible.
1. Sangre
Preocupación: Una de las experiencias más alarmantes durante o después del sexo anal es la presencia de sangre. El revestimiento del recto es muy delicado y pueden producirse pequeños desgarros, conocidos como fisuras anales.
Cómo abordarlo:
Ve despacio: Si eres nuevo en el sexo anal o llevas tiempo sin practicarlo, tómatelo con calma. Empezar con objetos más pequeños, como los dedos o juguetes pequeños, puede ayudar a preparar el cuerpo.
Use lubricante: La lubricación es esencial. Asegúrese de usar abundante lubricante de alta calidad para minimizar la fricción.
Detente si te duele: Si sientes dolor, detente inmediatamente. El dolor es la forma en que tu cuerpo te indica que algo no anda bien.
2. Dolor
Preocupación: El dolor es una preocupación común, especialmente para los principiantes.
Cómo abordarlo:
Relájate: Estar tenso puede hacer que la experiencia sea más dolorosa. Practica los juegos previos y habla con tu pareja sobre lo que te hace sentir bien y lo que no.
La posición importa: experimente con diferentes posiciones para descubrir cuál es la más cómoda.
Árnica: Una solución natural para reducir la inflamación y los hematomas. Evite adormecer el dolor. Esta es una señal de alerta necesaria.
Acepta la intensidad: Pase lo que pase, esta será una experiencia intensa para ti, lo que puede resultar doloroso. Acepta el hecho de que alguien te está atravesando el agujero. Es una experiencia.
3. Tensión: la paciencia es clave
Preocupación: El esfínter anal es un músculo y, como todos los músculos, puede estar tenso si no está relajado.
Cómo abordarlo:
Calentamiento: comience con algo más pequeño, como un dedo, y aumente progresivamente el tamaño a medida que se sienta más cómodo.
Respirar: Las respiraciones profundas y regulares pueden ayudar a relajar el cuerpo.
Práctica regular: si el juego anal es algo que te interesa, la práctica regular puede ayudar a aumentar la flexibilidad y la comodidad.
Poppers: Aunque no es para todos, es una sustancia de uso común que puede ayudar a que las cosas fluyan mejor. Descubre más sobre los poppers aquí.
4. Soltura - Adaptación corporal
Preocupación: Existe el mito de que el sexo anal regular puede provocar un estiramiento o "flojedad" permanente.
Cómo abordarlo:
Entendiendo el cuerpo: El esfínter anal es bastante elástico y puede volver a su estado original tras el estiramiento. Cabe destacar que el cuerpo humano puede estirarse hasta 18 cm de ancho sin sufrir daños permanentes.
Ejercicios de Kegel: Estos ejercicios pueden fortalecer los músculos del suelo pélvico, garantizando un mejor control.
5. Resistencia: ¡es un músculo, después de todo!
Preocupación: Algunas personas pueden descubrir que no pueden mantener relaciones sexuales anales durante tanto tiempo como quisieran debido a molestias o fatiga.
Cómo abordarlo:
Use más lubricante: Con el tiempo, el lubricante puede desgastarse, lo que aumenta la fricción y la incomodidad. Reaplicarlo puede hacer que la experiencia sea más cómoda.
La práctica hace al maestro: Como cualquier músculo, cuanto más lo ejercites, más fuerte y resistente se volverá. Si deseas sesiones más largas, aumenta gradualmente el tiempo de juego, asegurándote de que siempre estés cómodo.
Envolver:
Como cualquier actividad sexual, el sexo anal requiere comunicación, confianza y conocimiento. Al abordar estas inquietudes, puede garantizar que sus experiencias sean placenteras y seguras. Recuerde siempre consultar con un profesional de la salud si tiene alguna inquietud sobre su salud o su cuerpo.