Reevaluando la inclusión: un llamado a la vigilancia estratégica en el activismo
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En los últimos años, la "inclusividad" se ha convertido en un ideal prominente en los círculos sociales, abogando por la participación abierta en diversos grupos. Si bien teóricamente es positiva y busca ser acogedora, el resultado práctico sugiere que nuestros movimientos se están viendo comprometidos, diluidos y debilitados por esfuerzos bienintencionados.
Tras la legalización del matrimonio igualitario, creí que los derechos de las personas trans serían la siguiente batalla importante. Sin embargo, una década después, el movimiento se ha vuelto caótico. A pesar de no estar directamente involucrado, esperé las indicaciones de mis aliados sobre cómo apoyar, solo para descubrir que las tareas sugeridas no se correspondían con un activismo efectivo.
Ignorar estos llamados no fue fácil, pero sí necesario, ya que las directivas no reflejaron esfuerzos genuinos por promover los derechos de las personas trans. Esta falta de alineación ha generado un problema más amplio: la inclusividad introduce vulnerabilidades inadvertidamente, similar a cómo las agencias gubernamentales debilitaron en su momento movimientos fundamentales como las Panteras Negras. Actualmente, el Movimiento por los Derechos de las Personas Trans se enfrenta a amenazas de desintegración similares.
Es curioso: para alguien profundamente involucrado en estos temas, me encuentro revisando documentos para comprender los objetivos y desafíos actuales. Esta confusión se debe a la dilución del mensaje, saturado por una afluencia de participantes cuya alineación con los objetivos centrales suele ser superficial. En consecuencia, las personas trans más afectadas, las bases, se ven marginadas dentro de su propio movimiento.
La solución podría residir en reintroducir la vigilancia. Si queremos lograr un progreso sustancial y duradero, debemos considerar regular la participación para garantizar que sea constructiva y comprometida con la causa. Al reducir la influencia de quienes buscan beneficios personales o notoriedad en lugar de abogar por un cambio genuino, podemos reorientar nuestros esfuerzos y comenzar a reconstruir la credibilidad y la eficacia del Movimiento por los Derechos Trans.
La inclusividad, sin escrutinio, corre el riesgo de convertir la defensa en una cámara de resonancia vacía donde las voces de los verdaderamente afectados quedan ahogadas por el ruido. Es hora de recalibrar nuestro enfoque del activismo: la vigilancia estratégica podría ser el punto de apoyo necesario para preservar la integridad y el impacto de nuestros esfuerzos por la justicia social.